08 enero 2006

LLUÍS MARIA TODÓ GANA EL PLA DE PROSA CATALANA POR SU OBRA AUTOBIOGRÁFICA "EL MAL FRANCÉS"



El autor retrata con acritud los tiempos del pujolismo y muestra su nostalgia por la Barcelona anterior

El escritor y traductor barcelonés Lluís Maria Todó, que en la noche del viernes ganó la última edición del Premio Josep Pla de prosa en catalán con "El mal francs" ("El mal francés"), ha confesado que este texto es su libro «más personal y catártico». El narrador de "El mal francés", con el mismo nombre y experiencia que el propio Todó, sufre un bloqueo creativo mientras prepara su sexta novela, pero consigue salir de la crisis al encontrar por casualidad sus viejos diarios de 1969, escritos cuando con 19 años, se marchó a estudiar a la universidad francesa de Pau y dejó embarazada a su novia en Barcelona.

En este sentido, el libro «es autobiográfico, pero no una autobiografía», apuntó el autor. Sin ser el argumento principal, destaca en "El mal francés" la cuestión del descubrimiento y la construcción de la identidad homosexual del protagonista: «la pérdida de la vergüenza y la adquisición de una conciencia positiva y no culpable».

Mientras el narrador transcribe y comenta con ironía estos viejos cuadernos, también explica de forma «metanarrativa» su posterior maduración, «con una mirada crítica de los cambios de la sociedad catalana de los últimos treinta años, muy inspirada en el poeta Joan Ferraté, que también era muy crítico con la Cataluña pujolista».

En esa mirada crítica tienen cabida una cierta nostalgia por «aquel momento mágico de los años sesenta, cuando se produjo un cierto dinamismo, una explosión de talento y convivían varias lenguas, una situación con la que acabaron los veinte años de pujolismo».

Cambio político

El autor se ha detenido de manera deliberada en esa visión histórica en el año 2004, justo antes del cambio de gobierno, «por lo que no se introducen valoraciones sobre la labor del tripartito o del gobierno de Zapatero».

La nostalgia también se detiene en el escenario, la Barcelona «de hoy convertida en una especie de Lloret de Mar, que ha desnaturalizado la gracia propia de la ciudad y la ha dejado como un gran decorado y poca cosa más».

Todó considera su obra como heredera de la tradición de la literatura moralista francesa del XVIII, con Pascal, Stendhal o Proust, que es su heredero en el siglo XIX. Al margen, Todó coloca en un pedestal a Josep Pla, quien «es para mí el gran autor de la literatura catalana y para encontrar a otro habría que remontarse al siglo XV con Joanot Martorell». Todó opina que "El mal francés" es su «libro más sincero, porque intento ofrecer al lector el máximo de veracidad humana, literaria y moral».

Información extraida de: El Norte de Castilla

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