12 marzo 2006

SEPORTE SIN HOMOFOBIA



Además de erradicar el racismo hay que decir basta al machismo y a los insultos de carácter sexual

EUGENI Villalbí
Responsable del Programa per al Col.lectiu gai, lesbià i transsexual del Govern de la Generalitat de Catalunya

En estos días hemos visto cómo instituciones y deportistas han dicho basta y han tomado posición de manera firme en contra del racismo. Celebro esta postura, así como la decisión de Samuel Etoo de dejar de hacer la vista gorda y decir se acabó a los gritos e insultos racistas que cada fin de semana se daban en algunos campos de fútbol.

Pero en el mundo del deporte no sólo se viven casos de racismo, sino que también se dan otros de insultos machistas y, demasiado a menudo, se escuchan gritos e insultos homófobos. Mantener posturas valientes y decididas en contra de la xenofobia es un buen principio, pero es preciso que vayamos más allá. No pueden ser válidas afirmaciones que condenen los casos de racismo y al tiempo se busque comprensión y justificación para las muestras de machismo y homofobia.

Todo el mundo sabe cuáles son los gritos e insultos que oiríamos en un estadio deportivo si estos estuvieran dirigidos a un y a una deportista que, en un momento dado, no hubiese escondido su orientación sexual. Por lo tanto, lo que nos encontramos es un problema de raíz y no sólo de colores de piel. Tampoco creo que fuese justo generalizar estos improperios a todas las personas seguidoras del deporte ni a todas las prácticas deportivas. Se trata de determinados colectivos minoritarios; pero que no constituyan una mayoría no significa que no sean merecedores de nuestra atención.

Tenemos que reconocer que no se ha encontrado todavía el encaje entre deporte y diversidad. La homosexualidad sigue siendo un tabú en ese mundo, y especialmente en aquellas prácticas deportivas de equipo en las que se da el contacto físico. Ciertas disciplinas siguen teniendo un fuerte carácter machista y heterosexista que impide participar a un gay o una lesbiana con la misma libertad con la que lo hace una persona heterosexual.

ANTE ESTO tenemos dos opciones. Una es quedarse de brazos cruzados. La otra es demostrar que esto no es cierto, que diversidad (en este caso sexual) y deporte son perfectamente compatibles. Esto es lo que están haciendo clubs deportivos como Panteres Grogues. Esta entidad catalana trabaja desde 1994, y desde entonces ha creado una docena de secciones deportivas, tiene más de 350 socios y socias y constituye ya un punto de encuentro de gente de diferentes edades, sexos y principalmente orientación sexual, en el que sobre la base de la igualdad y la diversidad han construido un espacio de diversidad y deporte.

Precisamente este fin de semana, en Budapest, se ha concedido a esta entidad la organización de los Eurogames, que tendrán lugar en Barcelona en el año 2008. Será un acontecimiento muy importante para la ciudad y para toda Catalunya, ya que se darán cita más de 5.000 deportistas y moverá a más de 30.000 personas.
Después de recibir una noticia tan positiva como esta, tanto a nivel social como deportivo, económico y turístico, han salido algunas voces críticas, acusando al movimiento homosexual de sectario y segregacionista. Afirmaciones como éstas no sólo muestran un total desconocimiento de la realidad del colectivo, sino que en la mayoría de los casos se basan en el rechazo y el odio a la diversidad.

En contra de estos argumentos homófobos, los clubs deportivos y los actos como los Eurogames no excluyen a nadie, sino que, al contrario, buscan crear aquellos espacios de convivencia en los que todo el mundo sume independientemente de su orientación sexual. En definitiva, no muestran nada más que la necesidad del colectivo homosexual de crear espacios de normalidad después de tantos años de discriminación social e, incluso, de persecución política.

DESDE EL Govern de la Generalitat de Catalunya estamos convencidos de que este acontecimiento será una demostración de cómo se puede trabajar en el mundo del deporte sin necesidad de basar las rivalidades en la diferencia ni en las fobias. Es por ello que le damos nuestro apoyo y emplazamos a todas aquellas personas a descubrir la labor que estos clubs deportivos están realizando.

Desde el Programa para el Col.lectiu gai, lesbià i transsexual de la Generalitat de Catalunya estamos trabajando, junto a todo el movimiento homosexual, para que esto se convierta en una realidad. Espero y deseo que para el 2008 estos juegos deportivos sean una muestra más de la pluralidad de nuestra sociedad. Espero que todos los agentes implicados (desde los gobiernos y las instituciones hasta los clubs deportivos y los propios deportistas) hayamos aprendido la lección y podamos enseñar que en Catalunya, el deporte y las fobias no son compatibles.

Confío en que en el 2008 ya podamos mostrar con orgullo que en Catalunya la diversidad y el deporte es el binomio perfecto.

Información extraida de: El Periodico

No hay comentarios: