18 abril 2006

ARGENTINA. LA ÚLTIMA MISA DE UN CURA POLÉMICO



Renunció Mariani, crítico y frontal, que escribió un libro que hoy es best seller.

A los 79 años y después de cumplir 39 años al frente de la Parroquia Nuestra Señora del Valle y de haber sido protagonista de innumerables polémicas, el padre José "Quito" Mariani decidió renunciar y dar así por finalizada su relación institucional con la Iglesia de Córdoba.

"Lamentablemente la publicación de mi autobiografía ("Sin tapujos") aumentó entre nosotros las diferencias ya vigentes por nuestro modo de ver y vivir la Iglesia. Nos produjimos heridas casi incurables. Yo trataré de prescindir de todo eso. No sé si usted podrá hacerlo también, porque el poder también tiene sus exigencias", escribió con ironía en una carta de renuncia que entregó al arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, publicó el diario "La Mañana" de esa capital.

El sacerdore experto en posiciones provocadoras se dedicará al oficio de escribir. Vivirá de unos ahorros, de las ventas de sus libros ("Sin tapujos" es hoy best seller en el mercado editorial de Córdoba y está por salir una novela sobre "la fobia eclesiástic contra la sexualidad" que también se anuncia polémica), se dedicará al cuidado de su anciana madre y no se mudará de Villa Belgrano, donde una familia amiga le entregará una casa para usufructuar mientras viva. "Mi renuncia a la parroquia no significa irme del todo. Siempre que me lo permita el cuidado de mi madre (...) quiero permanecer a disposición de los que me valoren o me necesiten", aseguró en un escrito que distribuirá entre sus seguidores.

El alejamiento del sacerdote, quien el domingo oficiará su última misa pascual en La Cripta y comunicará allí su dimisión, fue consecuencia de un fuerte enfrentamiento con Ñáñez, a raíz de las opiniones vertidas por el cura sobre diferentes tópicos sensibles para la Iglesia como la sexualidad, la homosexualidad y el celibato. El primero de los escándalos se desató hace dos años con la publicación de su autobiografía "Sin tapujos", en el que Mariani confesó una frustrada aventura homosexual de juventud, entre otras críticas a la Iglesia, quizás mucho más feroces pero menos impactantes para la opinión pública. La relación entre ambos terminó de resquebrajarse a fines del año pasado cuando, en un reportaje a "La Mañana", el sacerdote cuestionó la rígida estructura eclesiástica, aseguró que el celibato es "una gran máscara que esconde el autoritarismo" y que "la homosexualidad, en muchos casos, es irreprimible porque es una expresión natural". Ñáñez le exigió entonces una retractación pública si quería evitar un segundo juicio canónico (el primero fue iniciado por su autobiografía), a lo que el cura ofreció una retractación sui generis: dar marcha atrás en sus afirmaciones si la Iglesia le demostraba que estaba equivocado.

Información extraida de: Rio Negro

No hay comentarios: