21 abril 2006

LAS TRAGADERAS DEL PP



Boti Garcia Rodrigo

El mismo partido que durante su etapa de gobierno (negra etapa de gobierno) negó el pan y la sal a las personas homosexuales. El mismo partido que hace apenas 10 meses votó en el Congreso en contra de la modificación del Código Civil para permitir el acceso al matrimonio a lesbianas y gays (y que ya había votado en contra en dos ocasiones anteriores en que la misma Ley había sido llevada al Parlamento, respaldada por los votos favorables del resto de la cámara; en dos ocasiones el poderoso rodillo del PP dio al traste con esta reiterada petición de igualdad). El mismo partido que votó en contra de la ley de matrimonio en el Senado, amparándose en datos e informes vergonzantes de "expertos" y peligrosos profesores polainos. El mismo partido que acudió a la demencial manifestación convocada en Madrid el pasado julio por lo más homófobo de la jerarquía católica y por el rancio y peligroso Foro de la Familia. El partido de Fraga, justo el de Manuel Fraga, que opina que los homosexuales son, somos, personas con un defecto en los cromosomas. El partido que, una vez aprobada la ley que permite el acceso al matrimonio a las personas homosexuales, la recurre ante el Tribunal Constitucional.

El Partido Popular, representado por sus más conspicuos responsables en Galicia -incluso por una diputada nacional que votó en contra de la ley en el Congreso-, tiene las tragaderas, la cara dura, la hipocresía, el filibusterismo político de acompañar al concejal de cultura de Orense en su matrimonio.

Una boda civil entre dos hombres: una boda de homosexuales, un matrimonio "de los que no deberían llamarse matrimonio": un matrimonio entre dos personas del mismo sexo, una unión a la que el Partido Popular se ha venido oponiendo desde hace muchos años, con mucha fuerza, con gravísimas descalificaciones, con toda suerte de argumentos, con sus votos en contra, con su recurso ante el Constitucional.

Los mismos que se opusieron al divorcio y se divorcian, las que se llenaron la boca contra el aborto y abortan, todas y todos los que dicen que el matrimonio es un derecho que sólo ellos pueden detentar, que lo nuestro... será otra cosa pero no matrimonio, y ahora están ahí, todos de tiros largos en esa boda gallega, ellas con pamela, de banquete y de fiesta hasta el amanecer, como en cualquiera de "sus" bodas, sin poder/ querer ver el alcance de su hipocresía, y sobre todo, el alcance de su cinismo.

El Partido Popular podrá decir misa, podrá votar en contra de la ley de la igualdad y de la dignidad para los homosexuales, podrá incluso recurrirla, pero sus bases, sus votantes, sus militantes, sus concejales, son también gays y lesbianas y ejercen y seguirán ejerciendo el derecho que su partido, hipócritamente, les niega, el derecho por el que, desde la izquierda, los demás hemos luchado. Esta es la hipocresía del PP. Y su gran fracaso.

Boti Garcia Rodrigo, ex presidenta de COGAM, candidata al congreso por IU en Madrid y actual vocal de la FELGT.

Información extraida de: La Voz de Salamanca

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