11 agosto 2006

PADRES GAYS ACEPTADOS

Noruega, además de caracterizarse por poseer uno de los mejores estándares de vida del mundo, se destaca por tolerar y admitir las parejas gays que crian niños.

Durante los últimos tres años, Christine Idsöe ha seguido de forma sistemática [mapped] la vida diaria de niños que crecen con dos padres o dos madres, y de cómo ellos experimentan su relación en sus entornos sociales.

Se trata de la primer investigación a gran escala en su tipo en Noruega y los resultados obtenidos por Idsöe, la investigadora, serán publicados en su tesis de Maestría (MA) en psicología por la NTNU, Universidad Tecnológica de Trondheim en Noruega. Este fin de semana, ella presentó resultados preliminares de su investigación en una conferencia en la Universidad de Oslo.

Idsöe encontró que en general, los noruegos tienden a aceptar a los padres y madres del mismo género en su entorno y que los niños que crecen en estos hogares experimentan mucho menos resentimientos de los que a menudo se había asumido. Parece ser, sin embargo, que los padres y madres gay, por sí mismos, esperaban por adelantado enfrentarse con muchos más resentimientos de los que en realidad experimentan.

En gran parte, en Noruega, las personas están acostumbrada a los padres homosexuales en sus ambientes sociales. Muy pocos padres o madres entrevistados por Idsöe pudieron recordar experiencias directamente malas y, en general, se sienten aceptados. El material de la investigación indica, sin embargo, que los padres y madres en parejas formadas por personas del mismo género están con frecuencia muy preocupados e inseguros por adelantado, ya que esperan afrontar muchas más dificultades de las que realidad se encuentran.

De hecho, los padres y madres gay están con frecuencia mucho mejor preparados y conscientes, que sus pares heterosexual. Los gays y las lesbianas hablan sobre todos los problemas que pueden ocurrir por adelantado y cuando una pareja de hombres o de mujeres decide tener un niño, la decisión es a menudo el producto de años de reflexión y de discusión respecto a los pros y los contras. Las preguntas más comunes son:

? ¿Tenemos los recursos necesarios para criar a un niño?
¿Tenemos los recursos financieros?
¿El niño crecerán con suficiente acceso a modelos a imitar [role-models] masculinos Y femeninos?
¿Tendremos el apoyo y la aceptación de amigos y la familia?
¿Qué método deber ser empleado para conseguir al niño?
¿Cómo deben ser construidos y desarrollados nuestros papeles paternales?


Idsöe concluye que los padres y las madres en relaciones de pareja del mismo género, nunca crían a los niños a menos que se considere esto como un paso importante, que ha sido cuidadosamente analizado y planificado por adelantado. En esta perspectiva, ellos seguramente hacen un mejor trabajo que la mayor parte de los padres heterosexuales, quienes a menudo están menos preparados y son menos conscientes sobre las implicaciones que la paternidad (o maternidad) significa. Los niños que crecen con padres heterosexuales, asegura la investigadora, tienen mucho más probabilidades de experimentar que sus padres no están suficientemente preparados para la paternidad (o maternidad). En una entrevista en el periódico noruego DAGSAVISEN, Idsöe dice que después de un período corto de ajuste, el problema principal que enfrentan los padres gays y las madres lesbianas en su vida diaria, es, por ejemplo, que han olvidado comprar el arroz para la cena?es decir que no existen mayores diferencias en los aspectos cotidianos de la vida diaria.

Aún así, los padres y las madres de parejas del mismo género tienden a exagerar los problemas potenciales por adelantado, pero sus vidas como padres tienden a ser menos difíciles de lo que ellos mismos alguna vez habían esperado. Según el estudio, en Noruega, poquísimos padres y madres en parejas del mismo género han experimentan algún tipo de conflicto duradero con sus familias y amigos. Cabe subrayar que cuando el entorno social ve que el niño está feliz y vive bien, el apoyo y la aceptación crecen aún más. El material de la investigación también muestra que ningún niño en aquellas familias entrevistadas había experimentado algún problema con sus compañeros en la escuela debido a la orientación sexual de sus padres. En cambio, la investigadora concluye que los amigos de los niños con padres gay y madres lesbianas desarrollan más tolerancia automáticamente, y una respuesta típica cuando se les pregunta como perciben visitar a amigos que tienen padres gay es: ?Cuando los visitamos también nos dan chocolates [como en cualquier otra casa N/T]?. Lo que implica que no se perciben diferencias con las demás familias. Así, para los niños noruegos, una discusión ulterior sobre las familias formadas por parejas del mismo género es de hecho inexistente y se percibe como innecesaria.

Esta investigación también muestra que, en Noruega, los niños que crecen con padres o madres en pareja del mismo género desarrollan más tolerancia hacia otras minorías y en general, estos niños son muchísimo más conscientes de ser criados en un tipo diferente de familia que la mayoría de sus amigos. Los padres y madres de estas familias tienden a acentuar que la espera de la aceptación por parte de otros, presupone que también ellos demuestran aceptación hacia sí mismos. Los padres y las madres en familias formadas por parejas del mismo género, también hablan de cuestiones que se relacionan con su orientación sexual e identidad con sus niños y son abiertos respecto a la manera en que el niño ha sido concebido de un modo constructivo. Idsöe hace referencia a un episodio donde a un niño, después de que su mamá salió del clóset, anunció con orgullo a sus compañeros en la escuela durante la ceremonia semanal:

Mi madre es lesbiana y pienso que esto es muy sabio de su parte.

Fuente: 26Noticias

No hay comentarios: