11 agosto 2006

"UNA COSA ES SENTIRSE INCÓMODO POR VER EFUSIONES ENTRE HOMOSEXUALES Y OTRA DAR UNA PATADA EN LA BOCA"



Luis, de 30 años, no puede comer ni hablar con normalidad. El pasado viernes fue operado de las fracturas en la cara (en la zona del ojo y en la mejilla) que le produjo la patada que le dieron en una piscina pública el 24 de julio. Tendrá cuatro tornillos en la boca los próximos tres meses. Después de enterarse de las detenciones, acepta responder a una entrevista telefónica sin revelar sus datos personales.

Pregunta. No era la primera vez que iba a la piscina, ¿Había tenido algún problema?

Respuesta. Nunca. Quizá por eso me confié demasiado, fui muy inocente y pasó lo que pasó. Siempre he confiado en la tolerancia de la gente.

P. ¿Había sido agredido en alguna otra ocasión?

R. No, ni en el trabajo ni con amigos. Después de ver lo ocurrido, me considero muy afortunado.

P. ¿Cómo reaccionó el amigo con el que se besó cuando les agredieron?

R. Estaba impactado y sorprendido. A él le tiraron muchas piedras.

P. ¿Desde hace cuánto tiempo reconoce abiertamente que es gay?

R. Desde que cumplí 20 años. En mi trabajo todos los saben y en mi familia también. Por eso me da pena lo que me ocurrió, porque siempre he sido tratado con mucha tolerancia.

P. ¿Cree que la ley que permite el matrimonio gay ha ayudado a que los homosexuales sean aceptados socialmente?

R. Creo que nos ha ayudado mucho pero también nos ha expuesto más ante la sociedad y eso ha producido que la intolerancia y la homofobia afloren con más frecuencia.

P. ¿Qué opina de aquellos que no agreden pero apartan la mirada ante un beso entre homosexuales?

R. Entiendo que haya gente mayor que no esté acostumbrada

, pero una cosa es sentirse incómodo y otra dar una patada en la boca.

P. Después de lo ocurrido, ¿Volverá a la piscina de la Elipa?

R. No me quedan muchas ganas, pero me buscaré otra.


Fuente: El País

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