15 noviembre 2006

EL ARZOBISPO DICE QUE LAS UNIONES DE GAYS SON SUICIDAS PARA LA SOCIEDAD



El arzobispo de Granada, Javier Martínez, considera que las legislaciones recientes sobre el divorcio o la unión matrimonial entre homosexuales equivalen a la «abolición del reconocimiento y la protección debidas al matrimonio», lo que a su juicio es «suicida para cualquier sociedad».

Así lo manifiesta en la carta que ha dirigido a sacerdotes, religiosos y fieles cristianos de la Diócesis con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, de la que informó ayer el Arzobispado.

En el escrito, el arzobispo entiende que es «algo obvio, para quien esté dispuesto a mirar la realidad sin prejuicios ideológicos», que «el perjuicio que desde muchas instancias, incluidos los responsables de la vida pública», se hace al matrimonio y a la familia es «inmenso y de muy difícil reparación».

También es evidente en su opinión que en este contexto cultural, que «ha sacrificado todo a la producción y al consumo», la familia y el matrimonio, que es «su fundamento», sufren «daños terribles».

Por ello, entiende que en el contexto actual, es «un gesto profético» recordar la «relación profunda» que une la familia y la redención de Cristo, que es «esencial», agrega, para la humanidad «en todas sus dimensiones constitutivas, desde el matrimonio hasta el trabajo y la vida económica».

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