04 noviembre 2006

EL OBISPO VE LA CRÍTICA DESMESURADA PERO NO CENSURA LA COMPARACIÓN ENTRE GAYS Y NAZIS



El Obispado de León no recusa las palabras pronunciadas por el canónigo Fabián Castaño en la homilía de la fiesta de San Marcelo en las que comparó los matrimonios gays y el aborto con los campos de extermino nazi.


En un comunicado, el Obispado se remite a las declaraciones del religioso en las que afirmaba que sus palabras «se entendieron mal» y que su intención era poner un ejemplo «extremo» de cómo lo legal puede no coincidir con lo moral.

Para el Obispado de León estas declaraciones «son las únicas legítimas para conocer el sentido último de la homilía que es el que debe ser conocido y juzgado».

Ante las reacciones que provocó la homilía, sobre todo entre la comunidad gay de León y los miembros de la Plataforma Popular Gay, el Obispado se limita a tacharlas de desmesuradas.

Cogale y la Plataforma pidieron la destitución de canónigo e incluso anunciaron que si no actuaba de oficio la Fiscalía ellos acudirían a los tribunales.

La comunidad gay de León considera que las palabras del sacerdote vulneran la Constitución y suponen un delito que está tipificado en el Código Penal.

El desencadenante de la polémica fue el canónigo y su homilía pero trascendió aún más al abandonar de forma ostensible la misa el concejal del PSOE Ibán García ofendido por lo que estaba escuchando desde el púlpito.

Pese a esa reacción los partidos políticos de León apostaron ayer por la mesura a la hora de calificar los hechos.

Desde el PP su portavoz municipal, Javier Saurina, no tiene reparos en reconocer que las palabras del canónico no fueron adecuadas pero advierte que ya ha habido una rectificación. «Cuando alguien reconoce que puso un ejemplo que no venía a cuento hay que concederle un margen de confianza», afirmó ayer Saurina.

Tampoco quiso entrar a valorar las reacciones de los gays de León y remitió cualquier actuación sobre el canónigo al Obispado «porque cualquier decisión es responsabilidad de la Iglesia». No obstante calificó la reacción de los gays como excesiva y abogó porque no se adopten posturas radicales.

El PSOE mantiene una postura similar. Considera graves y fuera de lugar las comparaciones realizadas por el oficiante de la misa del pasado domingo «y entiende que casan mal con una sociedad que elige democráticamente a sus gobernantes y un programa de gobierno».

Pese a esta condena el PSOE no desea hacer sangre con lo sucedido y tacha de «comportamiento excepcional» la homilía «que no se ha producido en ningún otro acto oficial del Ayuntamiento».

Por ese motivo el PSOE modera su reacción y anuncia que los concejales del grupo continuarán asistiendo con total normalidad «a toda celebración religiosa que esté vinculada a una celebración oficial de la Corporación municipal».

Junto a Ibán García, que abandonó el acto religioso por las palabras del canónigo, se encontraban sentados sus compañeros de partido Susana Travesí y Francisco Álvarez, concejala en el Ayuntamiento de León y subdelegado del Gobierno respectivamente. Los dos continuaron en la misa y ayer afirmaron que no habían entendido las palabras del sacerdote porque la acústica era pésima y apenas entendían lo que estaba sucediendo y qué discurso se mantenía. El subdelegado confiesa que no llegó a entender qué tenía que ver la fiesta de San Marcelo con las palabras del canónigo.

Ibán García justificó su salida de forma fulminante achacando su reacción a una cuestión de conciencia. Al salir de la Catedral dejó en manos de la responsable del gabinete de Alcaldía la banda municipal que portaba. Antes de tomar la decisión de abandonar la misa Ibán García ya hizo signos visibles de desacuerdo con lo que estaba oyendo desde el púlpito.

La UPL ni siquiera ha entrado a valorar la homilía de la fiesta de San Marcelo porque los tres concejales de León no estaban presentes en el oficio religioso. Tanto el portavoz, Javier Chamorro, como sus dos compañeros de escaño estaban a esa hora en la manifestación por la autonomía de León. «No puedo juzgar unas declaraciones que no he oído», manifestó ayer Javier Chamorro.

No hay comentarios: