03 noviembre 2006

NUEVO MOVIMIENTO GAY INICIA EL ACTIVISMO EN MOZAMBIQUE



Un nuevo movimiento que trabaja por los derechos de personas LGBT ha nacido en la nación africana y es la primera organización de éste país. Aún se encuentra en etapa de reclutamiento de voluntarios, pero con la firme convicción de lograr el reconocimiento de la sociedad.

El tema de la homosexualidad se está descubriendo en Mozambique, donde la existencia de gays se describe como «una realidad». Aunque la homosexualidad no es seguramente un tema que preocupe a la mayor parte de la ciudadanía, se están estableciendo organizaciones en defensa de los derechos de esta minoría para conseguir futuras reformas legales a favor de este grupo.

Aunque no está registrado oficialmente, el nuevo movimiento de defensa de los derechos homosexuales cuenta con 15 miembros de cada provincia. Tras constituirse, el grupo planea luchar por conseguir poner fin a la discriminación contra la minoría de personas con orientación sexual hacia su mismo sexo en Mozambique.

La ciudad de Maputo, capital de Mozambique, es el lugar donde se concentra la mayor parte de esta minoría. Esto, según líderes del grupo homosexual, se debe a que aquí la gente es generalmente más abierta ante este asunto. Este mes, como primer paso, el grupo va a poner en circulación una publicación «informativa y educativa» para despertar los ojos de los mozambiqueños.

Danilo da Silva, uno de los miembros de la nueva organización, relató al semanal independiente mozambiqueño "Savana" que el grupo todavía se encuentra en fase de reclutar a sus miembros, que incluyen simpatizantes, familiares y amigos. «Nuestra intención no es luchar por la legislación de los matrimonios entre personas del mismo sexo, pero por el reconocimiento de nuestros derechos dentro de la sociedad mozambiqueña», explica.

En opinión de Silva, es un hecho que existen homosexuales en las distintas capas de la sociedad mozambiqueña, aunque la sociedad en general desaprueba la conducta homosexual. Esto, considera Silva, se debe a conflictos con creencias religiosas, valores de masculinidad, reproducción y continuidad familiar, entre otros factores.

Pero Silva también considera que la sociedad mozambiqueña no rechaza la orientación sexual de la persona como tal, sino la expresión de esta sexualidad, especialmente a través de actos como el matrimonio homosexual. Debido a la presión de la sociedad, dice, la mayoría de los gays viven en el armario, manteniendo su orientación sexual en secreto.

«Tenemos una orientación sexual diferente no por elección, pero por naturaleza. Algunos de nosotros elegimos manifestar esa orientación sexual a través de una opción de vida que en nada difiere de otros miembros de la sociedad, que es amar, vivir ese amor libremente, ser feliz y, en muchos casos, constituir una familia estable, cariñosa y saludable». Siendo así, «sólo pedimos que se respeten nuestros derechos», concluye.

Un reciente estudio realizado en algunas provincias del país por la Liga Mozambiqueña de Derechos Humanos (LDH) sobre el tema y aún no hecho público, viene a mostrar hasta que punto la sociedad mozambiqueña tiene conocimiento de la existencia de homosexuales en Mozambique.

La investigación de LDH incidió en cerca de 800 personas de las provincias de Maputo, Beira, Quelimane y Nampula y tuvo como encuestados estudiantes de enseñaza preuniversitaria, funcionarios públicos, reclusos, etc. De los encuestados ? con edades comprendidas entre 18 y 56 años ? el 80% afirmaba tener un amigo homosexual y el 96% declararon conocer a al menos un homosexual, adelanta LDH.

Todavía, la discriminación está extendida. Un joven de 25 años miembro del nuevo grupo, graduado recientemente en derecho y queriendo mantenerse bajo el anonimato, explicó a "Savana" que había sufrido discriminación por su orientación sexual. Mantiene que la sociedad mozambiqueña aún no ha aceptado pacíficamente la homosexualidad, razón por la cual los gays son objeto de discriminación tanto en la familia como en la escuela, así como en los lugares de trabajo.

Mientras tanto, dice la misma fuente sentirse feliz gracias al apoyo que ha tenido por parte de sus padres, amigos y compañeros que, según precisó, no le fue fácil conquistar.

«Ya fui llevado a un psicólogo, pero no me sirvió de nada, ya que es una realidad de la que no puedo huir. Esta situación contribuyó para que mis padres me aceptasen como soy».

Otro joven de 28 años, padre de una niña y que también habló bajo el anonimato, relató que estuvo casado solamente por la presión social. Un año más tarde, al no estar preparado para vivir con una mujer, acabó por divorciarse y buscar un compañero para aquello que es su realidad.

Ahora, las fuerzas se unen para luchar contra esta discriminación. La Liga Mozambiqueña de Derechos Humanos organizó recientemente en Maputo un debate sobre el tema teniendo como objetivo principal el diálogo en torno a la homosexualidad en el país, así como los derechos de los homosexuales como ciudadanos.

Para Custódio Duma, experto legal de LDH, una vez que la ley mozambiqueña omite la homosexualidad, el objetivo de la Liga no es promover la homosexualidad, sino «defender los derechos de los homosexuales». Subrayó que la liga llevó tres casos ante la Justicia referentes a homosexuales que fueron expulsados de sus puestos de trabajo.

En el encuentro, que contó igualmente con homosexuales de otros países, los presentes manifestaron la intención de ver resueltos sus problemas a través de una plena integración en la sociedad.

Contactado por "Savana", Francisco Muchanga, parlamentario del gubernamental Frelimo consideró que antes de pensar en una legalización de la homosexualidad se debería haber un estudio más profundo sobre el asunto.

«La sociedad mozambiqueña se compone de diversas capas: campesinos, congregaciones religiosas, jóvenes urbanos, por ello es necesario que se dialogue más sobre el tema, una vez que la homosexualidad no se identifica con las tradiciones y culturas mozambiqueñas», dijo Muchanga.

En comparación con los países del Sur y el Este de África, la homosexualidad es todavía tratada débilmente. En Zimbabwe, Uganda y Kenia, la homosexualidad está ilegalizada y las autoridades han perseguido a las comunidades gays. Las autoridades de Namibia incluso han amenazado con lo mismo, aunque la homosexualidad no se menciona en el Código Penal. Sólo en Sudáfrica es diferente. Aquí los gays tienen derechos constitucionales, incluyendo el matrimonio y la adopción.

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