05 mayo 2007

LA BATALLA DE LA CASILLA DE LA RENTA



La Iglesia católica y las ONG piden que se marque su opción en la declaración del IRPF

Empieza la campaña para la declaración de la renta, y la casilla del 0,52% que los contribuyentes pueden dedicar a sostener a la Iglesia católica y a otros fines de interés social, se ha convertido en un goloso caramelo. La Conferencia Episcopal presidida por Ricardo Blázquez y las ONG han comenzado ya sus respectivas campañas para reclamar a los españoles que marquen sus casillas. La Federación Española de Entidades Evangélicas (Ferede) también se plantea pedir una casilla propia el año que viene.

Cada vez más necesitamos tu compromiso, dicen los obispos españoles como lema en su campaña para pedir una X en su casilla. "A partir del año que viene estaremos solos ante el peligro", aseguró ayer Antonio Algora, responsable del secretariado para el sostenimiento de la Iglesia. Algora declaró que la Iglesia necesitará "cada vez más esa contribución", a pesar de que los fondos de asignación tributaria suponen sólo el 20% de su financiación total. Y es que la declaración de este año (correspondiente al ejercicio 2006) será la última en que la Iglesia reciba un complemento presupuestario. Desde la entrada en vigor en enero del nuevo acuerdo de financiación, los 12,5 millones de euros que recibe al mes son pagos a cuenta de los resultados que obtendrá a partir del año que viene, cuando la casilla sea del 0,7% de la asignación tributaria.

La Iglesia católica reclama el 0,52% con el argumento de que la actividad que desarrolla supone un ahorro para el Estado "de varios miles de millones de euros", según Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, que asegura que la Iglesia "ahorró" al Estado más de dos millones de euros en educación en el curso 2002/2003, con sus centros concertados. Giménez omitió que, aparte de los 150 millones que recibe por el IRPF, las actividades de la Iglesia (profesores, colegios, hospitales) son subvencionadas con más de 4.850 millones de euros por el Estado. "Es el 66% de españoles que no marcan la casilla lo que nos preocupa. Hay que mejorar el sistema técnico de asignación tributaria, y la Iglesia tiene que informar de forma más potente para dar a conocer sus actividades", dijo Giménez.

Aunque los contribuyentes pueden marcar la casilla de la Iglesia y la de fines sociales a la vez, cada uno barre para su casa. La Plataforma de ONG de Acción Social también ha comenzado su propia campaña: En la declaración de la renta, no te quedes en blanco, en la que explican que marcar su casilla no implica pagar más impuestos, sino que una parte de lo que ya se paga se destinaría a dichos fines. En el ejercicio de 2005, más de 5,5 millones de contribuyentes declararon a favor de la Iglesia, un 22%, frente a los 33,83% que optaron por la casilla de fines sociales. Sólo un 11,36% escogió ambas opciones.

El año que viene puede que la declaración de la renta tenga una casilla más, dedicada a la Iglesia evangélica, una confesión con alrededor de 1,5 millones de fieles en toda España. La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas (Ferede), respondió ayer positivamente al tanteo del Gobierno sobre tener casilla propia. "Sería un agravio comparativo si no se ofrece a las confesiones minoritarias", explicó Jorge Fernández, portavoz de esta organización.

Tras una reunión con los representantes de las distintas iglesias evangélicas, Ferede, que en principio se mostraba muy dividida frente a esta posibilidad, ha decidido que su respuesta será "afirmativa por una amplia mayoría, pero con negociaciones", según Fernández. Las condiciones de los evangélicos son revisar la base de cotización, y que el dinero recaudado se dedique exclusivamente a fines sociales, culturales y educativos. "Nunca al culto", explica el portavoz de Ferede.

En la guerra de las casillas hay otro contendiente, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgt). Con el lema Ni un céntimo para quien te discrimina, ha puesto en marcha una campaña para tratar de evitar que los contribuyentes marquen la casilla de la Iglesia católica en sus declaraciones. Una frase que se podrá leer en más de 20.000 carteles y 50.000 postales repartidas por toda España.

"La finalidad de la campaña es articular una respuesta cívica de rechazo a los despropósitos constantes y reiterados de la jerarquía católica ante múltiples asuntos como la igualdad y la dignidad de gays, lesbianas, transexuales, bisexuales o la igualdad de las mujeres", dice un portavoz de la Felgt.

No hay comentarios: