10 mayo 2007

UNA BODA HOMOSEXUAL PERMITE TENER TARJETA DE RESIDENCIA EUROPEA A UN ARGENTINO



La celebración de la boda también permitió revocar una orden de expulsión, pues estaba en España de forma irregular

La Administración ha concedido a un ciudadano argentino la tarjeta de residencia europea, conocida como NIE, merced a que había contraído matrimonio con otro hombre de nacionalidad española. La celebración de la boda gay también ha permitido anular la orden de expulsión que tenía del territorio español, pues estaba en el país de forma irregular.

Roberto llegó a España en abril del 2004 procedente de su Argentina natal. Entró como turista, pero venía a buscar trabajo. Lo encontró en casa de un hombre que necesitaba un asistente. En julio del 2005 la policía le paró por la calle y comprobó que el tiempo de permanencia en el país había finalizado, por lo que estaba en situación irregular.

Este hecho dio lugar a la apertura de un expediente de expulsión, resuelto en octubre del 2005 con la firma de un decreto que le obligaba a abandonar el territorio nacional. Además, este tipo de disposiciones no sólo obligan a regresar a la nación de origen, sino que también impiden la entrada en cualquier otro territorio de la Unión Europea. La resolución administrativa adquirió firmeza mediante sentencia judicial el 3 de febrero del 2006. Así, Roberto se encontró en una suerte de limbo: nadie le fue a buscar a casa para echarle de España, pero sabía que si le paraban por la calle por cualquier motivo sería repatriado.

Durante meses, Roberto tuvo la suerte de que ningún agente le pidió la documentación. Sus letrados, del despacho Juristrading, explicaron que entonces ya mantenía una relación sentimental con el hombre para el cual trabajaba, y que decidieron formalizarla al amparo de la reforma de la ley que permitía las bodas entre homosexuales. Ambos se casaron en julio del año pasado en el Registro Civil de Barcelona.

El enlace ha permitido estabilizar la vida de Roberto. Una de las vías para obtener el NIE, la tarjeta de residencia europea, es ser la pareja de un ciudadano comunitario. Con el certificado de matrimonio, el libro de familia y el DNI del marido sus letrados fueron a la Delegación del Gobierno y pidieron el documento mencionado, al amparo del derecho por matrimonio, aunque la peculiaridad es que los dos miembros de la pareja eran hombres.

Se inscribió la demanda, pero en el sistema informático apareció que estaba pendiente la expulsión. Sin embargo, una de las posibilidades para revocar la expulsión es, precisamente, la boda con un ciudadano español. El 24 de abril el expediente quedó archivado. El pasado viernes, Roberto pudo recoger en comisaría su NIE, que le permite viajar, residir y trabajar en cualquier país de la UE, según confirmaron fuentes de la Delegación del Gobierno. Sus letrados creen que es la primera vez que se concede en Catalunya merced a una boda gay, aunque la Administración no confirmó el dato. Por cierto: que en el pasaporte argentino de Roberto seguirá constando como soltero, ya que en su país no están legalizadas las bodas homosexuales. Soltero en Argentina, casado aquí.

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