25 octubre 2007

Cada dos días se registra una denuncia por actos xenófobos en Catalunya

Las agresiones protagonizadas por particulares son el segundo grupo más importante

"El de la chica ecuatoriana agredida en el tren no es un hecho aislado", afirma Isabel Martínez, portavoz de SOS Racisme. La discriminación y agresión por motivos xenófobos es un fenómeno más frecuente de lo que parece pese a que sólo lo practica una minoría de la población, alertan desde diferentes asociaciones de defensa de los derechos de las personas. Y es que prácticamente cada dos días se produce alguna denuncia en Catalunya por racismo.


El anuario de la Oficina de Información y Denuncias de SOS Racisme indica que de las 534 personas que se dirigieron a esa ONG en el 2006, 158 concretaron una denuncia por insultos, abusos, discriminación o agresión de tipo xenófobo. De éstas, 89 fueron propiamente por agresiones o abusos explícitos. Muchas de las víctimas quedan traumatizadas y requieren atención psicológica, como le sucedió a un ciudadano ecuatoriano, que prefiere mantener su anonimato, tras aguantar de forma continuada los insultos y vejaciones a los que le sometía su jefe en el trabajo por el simple hecho de ser sudamericano y tener facciones indígenas, explican desde la asociación Exil, que atiende a víctimas de violencia, tortura y violación de los derechos humanos.

"Si antes las agresiones racistas las protagonizaban sobre todo grupos de extrema derecha, ahora este comportamiento está salpicando a otros sectores de la población que no se enmarcan dentro de esos grupos ultras", continúa Martínez. Saber con exactitud el alcance de este tipo de sucesos, "es prácticamente imposible", dice la portavoz, "ya que muchos casos no se denuncian por miedo y no salen a la luz, como sí ha ocurrido con el de la chica ecuatoriana".

El Movimiento contra la Intolerancia, que lleva 15 años realizando un seguimiento exhaustivo de las agresiones racistas en España, tiene contabilizadas 4.000 agresiones anuales de lo que denominan "delitos de odio", informa Luis Izquierdo. Éstas se componen principalmente de violencia xenófoba, aunque también incluyen los ataques contra mendigos, homosexuales y otro tipo de colectivos minoritarios. Un portavoz de esta organización explicó que el Código Penal tiene ya tipificados los agravantes por racismo, pero matizó que lo habitual es que los jueces no lo tengan en cuenta a la hora de evaluar una falta por lesiones.

Los datos de SOS Racisme muestran que la mayoría de las denuncias se tramitan como faltas y no como delitos, algo que es "positivo", porque indica que la gravedad de las lesiones "es menor", pero que imposibilita aplicar el agravante de racismo, aunque la motivación del ataque así lo sea. "Hacen falta sentencias duras para que estas conductas no queden impunes". La última memoria de SOS Racisme pone de relieve un dato preocupante: por primera vez las agresiones cometidas por ciudadanos particulares son el segundo grupo más numeroso.

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