04 diciembre 2007

Un sacerdote denuncia que sufrió abusos sexuales cuando estudiaba en un colegio religioso

Es el primer cura español que cuenta un caso de pederastia

Jaume Santandreu es el primer sacerdote español que ha denunciado públicamente que sufrió abusos sexuales dentro de la Iglesia cuando solo era un niño. El sacerdote mallorquín fue violado en numerosas ocasiones por un fraile del colegio en el que estudiaba. Cuando ingresó en el seminario y contó los hechos, le amenazaron con la excomunión si llegaba a contar los abusos. Pese a todo se hizo sacerdote y ahora ha publicado lo que sufrió entonces en un libro en catalán, recién traducido al castellano.

Hace 60 años que se hizo cura y, desde entonces, Jaume Santandreu ha dedicado su vida a ocuparse de los más desfavorecidos, para los que ejerce de cocinero en la finca en la que da comida y techo a una veintena de marginados. Sin duda, no es el único sacerdote que predica con el ejemplo, pero en lo que sí es pionero es en denunciar que sufrió abusos por parte de un fraile pederasta cuando tenía sólo 9 años.

"En un cuarto donde se guardaban los balones"
Según declaró a la revista Interviú uno de los frailes que daban clase en el colegio La Salle de Manacor en el que estudió hasta los 11 años abusó de él durante dos años. “Yo había escuchado contar a algunos compañeros que fray Anselmo [nombre con el que se refiere al cura pederasta] les citaba en un cuarto donde se guardaban los balones y allí les tocaba. Y un día me tocó a mí. Desde entonces me convertí en su amante”, relató.

"Me echaba la culpa"
Santandreu, que reconoce que se hizo sacerdote porque, al ser sus padres campesinos era su única oportunidad para estudiar, ingresó en el seminario con once años, tras sufrir dos abusos sexuales en su colegio durante dos años. Según explica, allí fue consciente de lo que había vivido en su colegio, y decidió confesarse. “El rector del seminario, Miguel Moncadas, que luego llegó a obispo de Menoría, me ordenó que le contase todo (…), me echaba la culpa, decía que era yo quien le había incitado”, explicó.

"Bajo pena de excomunión"
Tras su confesión, fue enviado al obispado, donde tuvo que “dar los nombres de los compañeros que habían estado también con fray Anselmo”. “El vicario me obligó a jurar, bajo pena de excomunión, que jamás revelaría lo que acababa de confesar”, agregó. Sin embargo, el sacerdote ha decidido romper su silencio. En 1997 publicó un libro en catalán, Encís de minyonia, que ahora ha sido traducido al castellano con el título de Nacido hombre, en el que relata los hechos.

"Necesitaba contarlo"
“Necesitaba contarlo para que la gente me comprenda. Durante mucho tiempo me he sentido culpable”, lamentó Santandreu, que no esconde su homosexualidad, porque, afirma, nadie le tiene que decir “qué es pecado”. Según la revista Interviú, las declaraciones del sacerdote mallorquín son “pura invención”. El cura parece sin embargo muy convencido al escribir en su libro que ni siquiera le “chocó el primer encuentro sexual” con su profesor ya que “lo conocía por adelantado por los comentarios sugerentes a la vez que gráficos de otros compañeros”.

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