22 enero 2008

Con más de diez mil bodas

Con el Partido Popular, la Iglesia Católica y cinco mil organizaciones nucleadas en el Foro Español para la Familia en contra, y el apoyo del Partido Nacionalista Vasco y gran parte de la izquierda, España se convertía el 30 de junio de 2005 en el tercer país del mundo en regular los matrimonios homosexuales, con la aprobación por mayoría absoluta del Congreso de un texto promovido por el Partido Socialista Obrero, liderado por el primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero. Dieciséis artículos del Código Civil fueron modificados entonces, principalmente mediante la sustitución de “marido y mujer” por “cónyuges” y de “padre y madre” por “progenitores”, en el caso de adopción por parte de matrimonios gays, un derecho que, como todos los propios de parejas homosexuales, vino adosado.

El texto incluye un artículo que afirma que “el matrimonio tendrá iguales requisitos y efectos cuando los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo” y se aprobó con 187 votos a favor, 147 en contra y cuatro abstenciones, superando el veto que una semana antes había impuesto el derechista Partido Popular en el Senado. Desde entonces hasta agosto de 2007 se habían celebrado en el país ibérico “diez mil bodas”, según indicó en su momento el artífice del matrimonio gay en España, Pedro Zerolo, en una entrevista concedida a Página/12.

En esa oportunidad, Zerolo había planteado una diferencia entre la unión civil, ese derecho a medias que rige en Buenos Aires y Río Negro, y el casamiento: “La unión civil es un contrato social que es el inicio del movimiento para hacer visible una realidad. Estamos en otro estadio, en el que se debe hablar de plena equiparación de derechos”.

En España gobierna el PSOE de los “socialistas y obreros”, pero la derecha política, económica, mediática y religiosa es muy fuerte en el plano de la sociedad civil. Contra sus expresiones luchan insistentemente los gays ibéricos, organizados en colectivos como la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. Luchan por que el reconocimiento legal a sus matrimonios desborde y alcance su vida cotidiana.

 

Fuente

No hay comentarios: