10 enero 2008

De la Vega: "No volveremos a los tiempos en los que era impuesta una única moral"

 

  • Ha comparecido en el Congreso a petición propia, tras las últimas críticas de los obispos al Ejecutivo socialista.
  • Zapatero ratificó el pasado miércoles su respeto a las opiniones discrepantes de la Iglesia, aunque volvió a criticarlas.
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    La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega ha asegurado este jueves en el Congreso que la sociedad española "no está dispuesta a volver a tiempos pretéritos" en los que era "impuesta" una "única moral" a todos los españoles, ya que "quedaron atrás y no volverán, por expreso deseo de la mayoría".

    De la Vega afirma que "el Gobierno respeta y respetará la jerarquía eclesiástica española" por lo que espera y exige un respeto recíproco mientras enfatiza que "nadie puede imponer a nadie una determinada moral o creencia religiosa".

     

    Durante su intervención, en la que ha asegurado que no caben "privilegios" ni "discriminaciones" en las relaciones Iglesia-Estado, ha advertido de que ni la sociedad ni el Gobierno aceptarán "tutelas morales" de nadie.

    La vicepresidenta ha comparecido a petición propia en la Comisión Constitucional de la Cámara Baja y allí ha expresado su respeto al derecho de "una parte" de la jerarquía eclesiástica a criticar al Gobierno, como hicieron los obispos en la reciente concentración de Madrid en favor de la familia católica.

    Sin embargo, también ha pedido y exigido "el mismo respeto" para el Ejecutivo cuando cumple sus compromisos electorales; "lo que ya no resulta tan tolerable es que para ejercer ese derecho se vulnere el respeto debido a dos poderes legítimos, como son el Gobierno y el Parlamento, y se haga además faltando a la verdad", ha dicho.

    Zapatero: "las cosas en su sitio"

    El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ratificó el pasado miércoles su respeto a las opiniones discrepantes de la Iglesia con la política socialista, pero criticó de nuevo su postura, al advertir de que no se van a callar ante determinadas críticas: "las cosas en su sitio y cada uno en su sitio".

    Zapatero reiteró que "no es asumible" que dos cardenales digan que leyes como la del divorcio, el aborto o el matrimonio entre homosexuales debilitan los derechos humanos o disuelven la democracia, a propósito del acto organizado por la Iglesia el pasado 30 de diciembre en Madrid.

     

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