26 enero 2008

Desmienten que nueva bacteria afecte solo a la comunidad gay

En cuestión de días, este tema pasó de ser un simple comunicado de prensa a una controversia médica.

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La semana pasada, un equipo de investigadores liderados por los médicos de la Universidad de California en San Francisco, anunciaron que los hombres gays tenían "más probabilidades que los demás" de adquirir un nuevo brote de una bacteria letal y resistente a las drogas conocida como MRSA USA300. Y como era de esperarse, este estudio publicado online en los Anales de Medicina Interna, fue rápidamente levantado por reporteros de todo el mundo, incluyendo un tabloide de Londres que calificó a esta enfermedad como "el nuevo HIV".

 
Pero para los habitantes gays del distrito Castro en San Francisco, el cual fue uno de los primeros epicentros de la epidemia del SIDA y actualmente cuenta con un alto nivel de infectados con el MRSA, el reporte parecía endilgares un injusto y familiar estigma respecto a su sexualidad.

 
"La forma en que siguen señalándonos a los gays como si solamente nosotros fuésemos los responsables de esta enfermedad, es como si estuviéramos viviendo la aparición del HIV/SIDA una vez más", se quejó Colin Thurlow, de 60 años de edad, habitante de San Francisco. "Y ya estamos hartos de esto".

 
El reporte también ofreció involuntariamente de material a muchos grupos anti-gays, los cuales emitieron varios comunicados citando la "desviación sexual" de los hombres gays, quienes, según ellos, son los culpables de la propagación del SIDA, la sífilis y la gonorrea.

 
"La comunidad médica ha sabido durante años que la conducta homosexual, especialmente entre los hombres, es caldo de cultivo de enfermedades mortales", se podía leer en uno de los comunicados.
Otro de estos grupos también citó el reporte medico como una forma de probar que "el comportamiento homosexual no es sano".

 
Por otro lado, los grupos de derechos de la comunidad gay rápidamente calificaron estos dichos de "histéricos", mientras los investigadores de la Universidad de California intentaban aclarar sus descubrimientos. El pasado día viernes, la institución emitió una disculpa, explicando que su comunicado inicial "contenía información que podía resultar engañosa".

 
"Deploramos el señalamiento negativo de poblaciones específicas en relación con las infecciones del MRSA", aseguraba la institución en el comunicado. El Dr. Henry Chambers, uno de los autores del reporte y profesor de medicina de la Universidad, dijo haberse sorprendido por el giro que se le dio al reporte.

 
"Creo que estábamos mirando a este caso desde el punto de vista científico sin proyectar la potencial repercusión política del comunicado", aclaró Chambers. "Nos estábamos enfocando solamente en la información. Uno quiere que esta sea lo más correcta posible y que esté escrita en una forma en la que los investigadores puedan saber interpretarla con el objetivo de evitar malos entendidos. Que es lo que finalmente terminó sucediendo".

 
Uno de los puntos claves del artículo que algunos críticos se apuraron en remarcar fue una cita del principal autor del reporte, Bien Diep, un investigador que aseguró sentirse preocupado por "un esparcimiento potencial de este rebrote dentro de la población en general".

 
El pasado día viernes, Diep, de 29 años de edad, declaró arrepentirse de no haber sido más minucioso al comunicar a la prensa acerca de los resultados de las investigaciones. Diep aclaró que la expresión "población en general" era parte de la jerga médica usada en el reporte y que no fue usada con la intención de separar ni discriminar a nadie.

 
"El objetivo era utilizarlo como término inclusivo de la generalidad de la población, incluyendo a los hombres que tienen sexo con hombres", agregó Diep.
Las preocupaciones acerca de la mala prensa del caso comenzaron a resonar, mientras algunos hombres gays de San Francisco expresaban temor acerca de la enfermedad en sí. El equipo de investigación realizó observaciones en nueve hospitales de San Francisco durante los años 2004 y 2005. Otra parte del mismo estudio, llevada cabo en una clínica para enfermos de SIDA de la ciudad entre los años 2004 y 2006, descubrió que los hombres gays eran 13 veces más vulnerables a resultar infectados por el MRSA USA300.

 
Josh Figurido, de 27 años de edad, es un barman en Metro, un popular bar gay en el Castro. Figurido aseguró haber escuchado acerca del brote esta misma semana, pero que ya se encontraba tomando precauciones al momento de tener sexo. "Definitivamente voy a tener mucho más cuidado de ahora en más", aseguró el joven.

 
Por otro lado, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, el cual ayudó a financiar el estudio, afirmó la semana pasada que la enfermedad no se transite por vía sexual y que no está limitada a un cierto tipo de persona. La misma se transmite por el contacto con la piel, aseguró la agencia en un comunicado, y se ha extendido en los hospitales y en aquellas personas que trabajan en ellos.


"Estas infecciones ocurren en hombres, mujeres, niños y personas de todas las razas y orientaciones sexuales", aseguraba el comunicado, agregando que mientras que el particular brote identificado en el reporte original había sido descubierto en hombres gays, también se habían encontrado infectados que no eran gays.
Para aquellos que sufren de esta enfermedad, existen varios tratamientos, incluyendo la administración de antibióticos. Las medidas preventivas que se pueden tomar incluyen lavarse las manos, la ropa y heridas en forma frecuente. El MRSA puede causar fuertes dolores, los cuales deben ser identificados y tratados para prevenir la expansión de la enfermedad.

 
Jason Overcash, de 37 años de edad, es un representante de ventas que vive cerca del Castro y es gay. Overcash dijo haberse sentido enojado por la presentación inicial del reporte, el cual parecía tener la intención de generar pánico dentro y fuera del distrito Castro.

 
"La manera en la que lo presentaron lograba que la gente pensaba que si visitaban este lugar, se iban a infectar con el MRSA", agregó Overcash.
Esta es una experiencia que Overcash dice conocer muy bien. Contrajo MRSA en el año 2002, y rápidamente logró identificar una lesión en su nalga izquierda. "Se volvió del tamaño de una pelota de golf en apenas 36 horas", recordó. Overcash se trató con tres antibióticos diferentes, mientras sus lesiones se iban expandiendo, hasta que finalmente logró curarse.


"Fue horrible y es por eso que ahora estoy muy pendiente de este tema", aseguró Overcash. "Porque no quiero tener que volver a pasar por eso nunca más".

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