01 marzo 2008

El 48,7% defiende el matrimonio homosexual y el 28% apuesta por ampliar el aborto

Seis de cada diez ciudadanos de Castilla y León rechazan las manifestaciones organizadas por la Iglesia católica en los últimos meses a favor de la familia tradicional

El candidato del PSOE y actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ondeó con orgullo la bandera de sus políticas sociales durante la celebración del debate electoral que mantuvo con Rajoy el pasado lunes. Se presentó de nuevo como abanderado de los derechos ciudadanos. Y lo hacía con conocimiento de causa. Sabía que esa era una carta que merecía la pena jugar puesto que llevaba las de ganar. El 50,5% de los ciudadanos de Castilla y León respaldan las políticas sociales que el Gobierno ha diseñado durante los últimos cuatro años. En este capítulo destaca la Ley de la Dependencia (pendiente aún de aplicación real en muchas zonas), las ayudas a la natalidad, la ley antitabaco, el divorcio exprés o el matrimonio entre personas del mismo sexo.

 
El Barómetro de EL NORTE DE CASTILLA ha preguntado de forma expresa sobre este último asunto y los ciudadanos de Castilla y León lo tienen claro, más o menos. La mayoría (siete de cada diez encuestados) defiende las uniones homosexuales. El 48,7% está totalmente a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y el 22,7% lo respeta, aunque entiende que debería regularse (y llamarse) de forma diferente al matrimonio tradicional. Ésta es precisamente la postura defendida en público por el PP durante los últimos meses.


Existe, no obstante, un 19,5% de ciudadanos que se manifiestan contrarios a este tipo de enlaces entre homosexuales. El rechazo es mayor entre los votantes del PP (el 29,8%), aunque el 24,8% de los votantes declarados de este partido lo respalda incluso bajo la nomenclatura de matrimonio. La reacción negativa es mayor conforme aumenta la edad de los encuestados. En resumen, los ciudadanos defienden las uniones, aunque no apoyan tanto el modo en el que el Gobierno de Zapatero ha resuelto la cuestión.

 
Este derecho reconocido con el PSOE es una de las decisiones que ha provocado mayor rechazo por parte de la Iglesia católica, que durante el pasado mandato ha convertido el púlpito también en tribuna política y salido a la calle con expresiones públicas en defensa de la familia tradicional.

 
Esta demostración no ha gustado a los ciudadanos de la región. El 59,6% de los encuestados no comparten las manifestaciones que la Iglesia católica convocado en los últimos meses a favor de la familia tradicional y en apoyo a la educación religiosa. Esta postura sí que recibe el respaldo de los católicos practicantes (el 54,6%), aunque un porcentaje relevante (el 35,5%) no comparte la posición adoptada por la jerarquía eclesiástica. El rechazo a las acciones de la Iglesia se acrecienta entre los católicos no practicantes (el 74,2%) y se dispara entre los no creyentes (el 92,2%). La postura crítica de la Iglesia no sólo se ha dirigido hacia los matrimonios homosexuales, sino también hacia la legislación respecto al aborto. El debate sobre los supuestos de interrupción voluntaria del embarazo volvió a la agenda política el pasado mes de diciembre cuando varias clínicas fueron acusadas de practicar abortos ilegales. Zapatero ha descartado incluir la ampliación de los supuestos del aborto en su programa electoral. Y la mayor parte de los ciudadanos de la región comparte esta opinión. El 39,7% de los encuestados defienden que la Ley del Aborto debería mantener su regulación tal y como está en la actualidad. Sin embargo, el 28,2% (la mayoría está entre los votantes del PSOE y, sobre todo, de Izquierda Unida) sería partidario de una ampliación de los casos en los que se puede llevar a cabo, mientras que el 8,2% propone que se reduzcan. El 15,9% de los habitantes de Castilla y León prohibiría totalmente el aborto.

 
El aborto, sin cambios
Los hombres son más partidarios que las mujeres de ampliar las opciones consideradas como legales de abortar. Esta postura también es más defendida por los jóvenes (lo apoya el 42,9% de los ciudadanos de entre 18 y 24 años, y el 48,1% de los que tienen entre 25 y 29). Y además recibe el respaldo del 37,2% de los católicos no practicantes, aunque en este colectivo predominan aquellos que quieren dejarlo tal y como está (43,5%). La mayor parte de los ciudadanos que profesan la religión mayoritaria en España defienden que se debería mantener la regulación actual del aborto. Y el 29,3% de los católicos practicantes apuesta por su total prohibición, circunstancia que comparten también los ciudadanos que se consideran de derechas (el 30,9% de ellos piensa así) y los mayores de 65 años (el 35,6%).

 
Otro asunto de largo recorrido y creciente presencia en los titulares hace referencia a la inmigración. Mariano Rajoy ha propuesto un contrato de integración con valor jurídico -mismos derechos y obligaciones- para los inmigrantes que lleven más de un año en España. En caso de incumplimiento, podría llegarse a la expulsión. La inmigración «ordenada» es uno de los pilares del programa electoral del Partido Popular. Uno de cada tres ciudadanos de la región (el 33,8%) se identifica con esta propuesta política, según certifica el Barómetro de EL NORTE. El 16,3% se decanta por las políticas del PSOE, mientras que un alto porcentaje (el 32,5%) no se identifica con ninguno de los dos grupos mayoritarios, lo que pone de manifiesto la incertidumbre o el desconcierto de los ciudadanos con respecto a la respuesta política que hay que dar al fenómeno de la inmigración. Esta sensación se acrecienta (hasta el 42,7%) entre el colectivo de desempleados, y también es mayoritaria entre los estudiantes y trabajadores por cuenta ajena. En este apartado, según aumenta la edad se refuerzan los apoyos a las propuestas del PP, que son respaldadas por el 43,9%de los pensionistas. Los votantes del PSOE respaldan más la política de su partido con respecto a esta situación que el apoyo que el PP recibe de sus votantes declarados.

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