12 marzo 2008

Ganadores y perdedores

Diego M. Béjar

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La tentación de inaugurar una sección editorial como esta en las fechas en las que estamos es bastante obvia, y yo soy de los que entran al trapo fácilmente. Al fin y al cabo, estamos a sólo dos días de las elecciones, y ya hemos visto cómo se precipitó el PP a lanzar un mensaje optimista frente a su derrota que luego no ha sido tan optimista (de hecho, nada optimista) porque estaba calculado sobre un recuento parcial.

Desde el mismo momento en que se supo con certeza que ganaba el PSOE las elecciones, el mismo domingo, el PP se justificó con el argumento de "la dulce derrota", diciendo que habían conseguido 6 escaños más que en 2004, mientras que el PSOE sólo había conseguido 5 escaños más. Precipitado, ciertamente, por cuanto al finalizar el recuento se ha visto que en realidad los escaños que ha mejorado el PP han sido los mismos 5 que el PSOE, con lo que la diferencia entre ambas formaciones es la misma que hace 4 años. Y eso, para el PP, es una doble derrota, porque no ha sido capaz siquiera de recortar distancias en el Congreso con respecto a un "presidente por accidente" que "ha roto España" y nos ha llevado a una "crisis económica" mientras "negociaba con eta". Incluso cuando se intenta ver el lado bueno porque es una mejora para el PP con respecto a los resultados de hace 4 años... ¿realmente se debe valorar el trabajo de Rajoy comparando los resultados actuales con los de su primera derrota? ¿O habría que compararlos con los resultados que tenía el PP cuando Rajoy recibió el mando del partido? Y si en el Congreso no hay manera de sacar una buena noticia para el PP, en el Senado es peor porque aunque siguen teniendo mayoría, el PP pierde un senador mientras el PSOE gana unos cuantos.

 
El PP pierde las elecciones por segunda vez y pretenden hacernos creer que no es por el PP, por las cosas que dicen y dijeron, las cosas que hacen e hicieron... no, qué va, el PP es perfecto y la culpa es siempre de factores externos. El PSOE tiene muchas cosas que mejorar, pero por lo menos tuvieron la lógica básica de que cuando perdieron las elecciones en 1996, se inició un proceso de renovación que aunque fuera lamentable y las tensiones internas se hicieran más que públicas, por lo menos renovó las caras y las bases del partido. El PSOE no hubiera ganado las elecciones en 2004 de haber tenido al frente el mismo Felipe Gonzalez, el mismo Alfonso Guerra... Sin embargo, el PP pretende hacerlo con el mismo Acebes, el mismo Zaplana, el mismo Rajoy... e incluso el mismo Aznar que en teoría está en la sombra y mejor para el partido que lo esté, porque la mitad de las veces que sale de la sombra es para decir sandeces y muy probablemente estando borracho (véase el vídeo en el que Aznar, borracho o al menos "chisposo", critica las campañas de Tráfico coincidiendo con que se supiera que le gusta correr en carretera y pedía que le mandaran al partido las multas, algo muy coherente para un partido cuyo principal enfoque son los valores). El PP debería asumir ya esos cambios, porque al fin y al cabo esas luchas internas por el poder que ya tuvieron en el PSOE hace tantos años, ya las están teniendo en el PP, de manera que están sufriendo lo peor de la renovación, pero sin renovarse. Parece que lo único que cambia en el PP es la justificación de la derrota, hace justo 4 años era por un atentado islamista, ahora se justifica en los votos radicales de la izquierda que se suman al PSOE. Algo ridículo porque si se pasan al PSOE, tampoco serán tan radicales, y si eso convierte en radical al PSOE, ¿en qué se convierte el PP al atraer por la misma regla votos de Falange Española y tantos grupos de extrema derecha, o después de que Foro de la Familia y afines pidieran el voto para el PP? Y si la explicación es tan surrealista como la del "trasvase de votos" (lo que le gusta al PP un trasvase, oye), peor me lo pones, porque si la justificación de que los votos que ha ganado el PP son de gente de centro del PSOE, lo cual es bastante dificil de creer, ¿eso significa que el PP se hace de izquierdas? Entonces, ¿alguien de derechas debería seguir votando al PP?


La mentalidad de que si el PP pierde es por culpa de otros, que ellos lo hacen cojonudamente y los españoles están de acuerdo con ello y les apoyan, aunque no lo reflejen en las urnas vete a saber por qué, está tan arraigada en el partido que esta mañana en Telemadrid se preguntaba si se iba a hacer alguna crítica interna dentro del partido... a Diego López Garrido, que es el portavoz parlamentario del PSOE, es decir, del partido que ha ganado tanto estas elecciones como las anteriores. Parece que Rajoy podría dimitir en los próximos meses, sería de lógica, el dilema es quién le sustituirá, y si sólo será Rajoy o por el contrario afectará a más cargos relevantes de la extinta época Aznar. Todo apunta a que el sucesor de Rajoy será alguien más a la derecha, pese a que en el propio PP Elorriaga ha llegado a reconocer (al Financial Times, no a los españoles) que el PP ya es más de derechas que sus propios votantes, que en teoría serían más de centro. Pero, ¿acaso se puede ser de centro con semejantes compañeros de viaje? Si alguien es de derechas, pues vale, que lo sea con orgullo, los homosexuales sabemos mucho de eso. De orgullo, quiero decir. Pero que no lo disfrace de centro cuando está claro que no lo es, que para llevar determinada política antiterrorista (independientemente de lo poco efectiva que esta haya demostrado ser cuando la han ejecutado exactamente los mismos que quieren volver a llevarla a cabo), no es necesario ir contra los derechos de los homosexuales. A no ser, por supuesto, que lo entiendas como "daño colateral", un concepto con el que la derecha parece ser bastante tolerante y receptiva... siempre que las víctimas de ese daño colateral sean otros, por supuesto.


Efectivamente, soy progresista y no estoy afiliado a ningún partido concreto, sería ridículo intentar ocultarlo y tampoco considero que haya que ocultarlo, ya que la ideología de cada uno, al igual que la identidad sexual, dejaron de ser motivo de persecución y encarcelamiento hace un tiempo, por mucho que pese a unos cuantos que no tienen muy claro si lo que más debería ocultar es mi homosexualidad o mis ideas "rojas". Como progresista, tal vez debería interesarme que esta situación se mantenga, porque garantizaría un gobierno de izquierdas no ya cuatro, sino ocho años o más. Sin embargo, si vivimos en una democracia en la que cada persona puede pensar lo que quiera, que esas ideas van cambiando en el tiempo y las personas, y que por tanto no sólo es posible sino que por el caracter cíclico del sistema democrático es de esperar que vuelva a gobernar el PP, lo que más me preocupa no es tanto retrasar el momento en que el PP vuelva al gobierno (aunque no es algo que me entusiasme), sino que cuando el PP vuelva al gobierno sea un partido coherente, respetuoso con los derechos civiles (que al menos no suene a chiste macabro cada vez que su líder diga que piensa en TODOS los españoles, y que quiere la IGUALDAD de TODOS los españoles, que bien visto no deja de ser cierto, nadie duda que Rajoy quiere que todos los españoles seamos iguales... ¡iguales a él!). Que sea un partido que no me haga ilusión por cuanto defiende unas ideas distintas a las mías... pero no me dé miedo ni amenace con quitarme lo que tanto trabajo me ha costado conseguir, ni la ilusión de seguir trabajando por un futuro mejor para mí y la gente que amo, un mundo mejor del que me pueda sentir más orgulloso, en el que todos los ciudadanos seamos distintos, pero tengamos igualdad a la hora de acceder a las mismas oportunidades de manera que cada uno pueda desarrollar su propio potencial.


Cuando tuve la noticia de que el PSOE definitivamente ganaba las elecciones, por un momento pensé que esta legislatura iba a ser más calmada. Sin embargo, los primeros movimientos que se han visto por parte del PP, hacen ver que la derecha no sólo no va a cambiar su estrategia sino que además posiblemente la vayan a recrudecer. Y en esto, me temo, los homosexuales y en general las personas que creemos en los derechos civiles, aunque no nos afecten directa y personalmente, vamos a seguir siendo arma arrojadiza. Hoy mismo Foro de la Familia volvía a insistir en anular la ley de matrimonios homosexuales (debe ser que todavía no asumen que es el PSOE quien ha vuelto a ganar las elecciones). Ayer Jimenez Losantos afirmaba en la Cope que también Hittler ganó unas elecciones, "pero al menos con Hittler se sabía que iba a matar judíos" (y homosexuales). Nos esperan otros cuatro años de crispación, una crispación que Zapatero no oculta que beneficia a su partido (los resultados electorales lo confirman), de la misma manera que el PP, a través de Elorriaga, no oculta su interés y esfuerzo en generarla, en un vano intento de culpar al PSOE de no poder apagar todos los fuegos que ellos encienden, ignorando que todos esos fuegos van firmados con su sello y, lejos de hundir al Gobierno, le refuerzan al evidenciar quién los provoca y con qué intención. Tal vez el día en que el PP se esfuerce no en crear fuegos para poner en duda la capacidad de otros de apagarlos, sino en querer ser quien los apague, las cosas se vean diferentes.

Diego Manuel Béjar es un emprendedor altamente relacionado con Internet, autor del portal Chueca.com y actualmente director de Looping Media (Geomundos.com, UniversoGay.com...). Está considerado como uno de Los 100 gays del año 2000 (revista Zero, 2001) y uno de Los 25 gays con más poder (diario El Mundo, 2006).

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