23 abril 2008

COGAM presentó el Informe Transmadrid

COGAM presentó hoy el Informe Transmadrid, descriptivo de una población de trabajadoras del sexo transexuales, acompañados por Hetaira y la FELGTB

En la presentación intervinieron Alberto Martín-Pérez, co-autor del informe, Cristina Garaizabal, portavoz de Hetaira, Antonio Poveda, presidente de la FELGTB y Mónica Martín, portavoz del grupo de trabajadoras sexuales de COGAM.

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Más de 900 atenciones realizadas en seis meses a más de 200 mujeres transexuales trabajadoras del sexo en el programa Transmadrid de COGAM, de prevención de VIH y atención sociosanitaria arrojan los siguientes datos:

  • El 82% de las mujeres transexuales atendidas en Transmadrid dependen única o principalmente del trabajo sexual para su subsistencia. La exclusión del mercado laboral, la visibilidad de su transexualidad o el rechazo en el momento de presentar la documentación para la contratación hace que muchas mujeres transexuales deban trabajar, aparte del trabajo sexual, en la "economía sumergida" casi siempre en puestos no acordes con su nivel formativo.

  • El 88,2% de las mujeres transexuales trabajadoras del sexo que son atendidas en Transmadrid son de origen extranjero. La población más representada es la ecuatoriana.

  • La práctica totalidad de las mujeres transexuales de nuestra muestra trabajan en el sexo de forma voluntaria y consciente. Muchas querrían tener alguna alternativa laboral, pero otras muchas simplemente demandan que se mejoren las condiciones en que realizan su trabajo actual.

  • L a mayoría de las mujeres intervenidas no tienen un certificado de disforia de género o certificado de transexualidad. Unas tres cuartas partes de las mujeres que se hormonan en la actualidad o lo han hecho en alguna ocasión lo hicieron sin prescripción médica.

  • En el caso de las mujeres atendidas por Transmadrid, se observó una prevalencia importante de VIH. Mientras que en las relaciones comerciales se observó un uso mantenido y constante de medidas preventivas, muchas mujeres manifiestan bajar la guardia en sus relaciones sexuales con parejas no comerciales, en las que presuntamente se produce su infección. Este dato muestra la vulnerabilidad afectiva de estas mujeres.

  • El 28% de las mujeres que hemos atendido no tienen una tarjeta sanitaria madrileña, lo que en la práctica les imposibilita el acceso a la sanidad normalizada y a recursos especializados que reducirían riesgos para su salud como los asociados a la autohormonación y a las inyecciones de silicona líquida. Esto implica que la propia salud no es un derecho asumido ni ejercido. Es por ello que se hace necesario establecer estrategias de información y sensibilización para que hacerlas conscientes de sus derechos a la atención sanitaria.

Con respecto al trabajo sexual, queremos señalar que la práctica totalidad de las mujeres que participaron en este proyecto trabajan en la prostitución de forma voluntaria. La situación en que desempeñan su trabajo es extremadamente precaria, viéndose dicha precariedad multiplicada a la vista de las políticas municipales que lejos de luchar contra "la explotación sexual" solo consiguen empeorar las condiciones laborales de las mujeres y aumentar los riesgos que asumen.

No obstante es igualmente necesario que se habiliten alternativas factibles, realistas y que permitan la subsistencia a aquellas mujeres que viven mal realizar trabajo sexual. Consideramos necesario invertir en formación, en inserción sociolaboral y en sensibilización del empresariado, a través de los sindicatos y de la Administración.

Es igualmente necesario prevenir la transfobia social, desde el sistema educativo, como proponen las protagonistas de este informe.

Las mujeres transexuales trabajadoras del sexo mostraron un nivel aceptable de información sobre la transmisión y prevención del VIH, al haber sido objeto de numerosas intervenciones preventivas, tanto por parte de educadores y educadoras de calle como de unidades móviles y programas de educación sexual específicamente dirigidos a ellas. Esto hace recomendable mantener dichos programas.

Todas estas actuaciones se tienen que dar de una forma simultánea para frenar el estigma social que sufren las mujeres transexuales. La situación de exclusión es tal que se hacen necesarias actuaciones de inserción sociolaboral, información y formación, pero sobre todo, políticas encaminadas a visibilizar una realidad que reclama su lugar en la sociedad en pie de igualdad y que en la actualidad dista mucho de poder tener el mismo acceso a los derechos laborales y sanitarios al igual que el resto de la sociedad.

Es deber de las administraciones velar por la no discriminación de las personas, sea cual sea su genero, sexo, orientación o edad, Y por tanto, es responsabilidad de las misas implicarse de una manera decidida en la lucha contra la discriminación de las personas transexuales a través de programas que de una forma transversal faciliten el acceso a los derechos que disfrutamos el resto de la población.

Por último queremos apostar por la necesidad de dar voz a las trabajadoras del sexo y facilitar que puedan participar en programas de atención como Transmadrid, como forma de empoderizarse, de organizarse y ser portavoces en la defensa de sus derechos, así como de facilitar su bienestar y de promocionar su autonomía como personas.

Una participante en el estudio afirmó "Estamos igual que hace diez años (…) Seguimos con los mismos estigmas y los mismos prejuicios y las mismas historias. Entonces, algo está fallando porque nuestra situación no ha cambiado prácticamente en nada. Sí, ha salido la ley, muy bien. Pero cuando tú sales a la calle, cuando te tienes que enfrentar con la realidad social…sigue todo ahí, igual."

Cogam

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