30 abril 2008

Gays marcharán en mayo por Moscú pese prohibición y amenaza cargas policiales

Los homosexuales se manifestarán en mayo en la capital rusa a pesar de que el Ayuntamiento de Moscú ha prohibido sus marchas y les amenaza con cargas policiales.


'El desfile gay tendrá lugar sin falta en mayo, digan lo que digan las autoridades. Este derecho nos está reservado por la Constitución y lo vamos a ejercer', declaró el organizador de las manifestaciones, Nikolái Alexéyev, a la agencia Interfax.
Los organizadores de la parada gay recurrieron el lunes en los tribunales la prohibición oficial de celebrar el 1 y 2 de mayo diez marchas en Moscú, criticada por los defensores de los derechos humanos y respaldada por la Iglesia Ortodoxa Rusa.


'Ganaremos sin falta esta batalla legal, sólo es cuestión de tiempo. La prohibición de nuestras marchas es ilegal, y los tribunales deben levantarla', manifestó Alexéyev.
El pasado viernes el Ayuntamiento rechazó las solicitudes de los gays y lesbianas de celebrar en Moscú en las fiestas del 1 y 2 de mayo cinco marchas y mítines diarios, de 5.100 personas cada uno, en diversas zonas del centro urbano y en distintas horas.


La comunidad homosexual presentó además solicitudes para celebrar más manifestaciones del 3 al 11 de mayo, que fuentes oficiosas ya adelantaron que serán denegadas.


'Recurriremos todas las prohibiciones en los tribunales y, tras agotar las instancias judiciales rusas, llevaremos el asunto a Estrasburgo', dijo Alexéyev en una referencia al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos.


De esta forma, agregó, demostrarán a la Justicia europea que 'los homosexuales en Rusia tienen prohibido expresar públicamente su opinión en cualquier forma, cualquier día, cualquier calle y a cualquier hora'.


El Ayuntamiento moscovita amenazó la semana pasada con disolver por la fuerza las marchas de los homosexuales, al señalar que 'la mayoría absoluta de la sociedad rechaza esas manifestaciones, el modo de vida y la filosofía gay'.
'Las autoridades de la ciudad actuarán de forma contundente, al igual que en los años anteriores, para impedir esos actos', declaró Serguéi Tsoy, portavoz del Ayuntamiento y del alcalde moscovita, Yuri Luzhkov.


Tsoy se indignó por los planes de los gays de 'ensombrecer' con sus desfiles la Fiesta de la Paz y el Trabajo, como se llama ahora en Rusia el antiguo Día de la Solidaridad de los Trabajadores, y el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial, celebrado el 9 de mayo.


Por otra parte, señaló que 'las autoridades, al prohibir las manifestaciones de los homosexuales, les protegen a ellos mismos' de posibles ataques de ultranacionalistas ortodoxos y neonazis.


'Hay declaraciones de toda una serie de estructuras religiosas y de otra índole de que recurrirán a la violencia si los gays deciden manifestarse. Puede derramarse sangre y eso no lo desea nadie', subrayó el portavoz del Ayuntamiento.


Pese a la prohibición, los homosexuales rusos salieron a las calles de Moscú en mayo de 2006 y de 2007, y en ambos casos fueron atacados tanto por grupos ultranacionalistas como por las tropas antidisturbios, que detuvieron a decenas de manifestantes.


Los gays y lesbianas rusos han subrayado siempre que pretenden celebrar sus desfiles en Moscú no en forma de una 'parada' carnavalesca, como en Occidente, sino en defensa de los derechos de la comunidad homosexual.


'Toda minoría tiene derecho a manifestarse. Las prohibiciones de las marchas de la oposición y de los homosexuales sólo demuestran que Moscú es una ciudad cerrada', se solidarizó el activista ruso Lev Ponomariov, líder del movimiento Por los Derechos Humanos.


La delegada de Human Rights Watch en Moscú, Allison Gill, señaló a su vez que 'por la actitud del Gobierno y de la sociedad hacia las minorías se puede juzgar el nivel de democracia, pues la tiranía de los que están en mayoría es inadmisible'.


Mientras, el Patriarcado ortodoxo instó a la policía a 'hacer todo lo posible para impedir los llamados desfiles del orgullo gay' y alegó que 'nadie quiere ver manifestaciones públicas y propaganda del pecado'.


'No quiero que mis hijos vean a la gente que se lanza a la calle para jactarse de su pecado, ya sean ladrones, asesinos, homosexuales o simplemente lascivos', declaró Mijaíl Prokopenko, portavoz del departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado.


El Patriarca ruso, Alejo II, aseguró en octubre pasado en la sede del Consejo de Europa en Estrasburgo que la homosexualidad 'es una enfermedad, una deformación de la calidad humana', al justificar su oposición a la celebración de un desfile del orgullo gay en Moscú.


En 1993 Rusia dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad mental y un delito sancionado con penas de cárcel.

Terra

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