03 mayo 2008

Un francés pierde su nacionalidad por casarse con un hombre en Holanda

Políticos de derecha e izquierda piden a Sarkozy que corrija tal "discriminación"

El francés Frédéric Minvielle, de 37 años, se instaló en 2002 en Holanda para reunirse con su compañero sentimental, holandés, desde 1997 y con el que dirige una empresa de distribución de calzado y bolsos en Amsterdam. Los dos hombres contrajeron matrimonio en diciembre de 2003 y Minvielle obtuvo la nacionalidad holandesa tres años después, tras cumplir los requisitos necesarios para ello, incluido el aprendizaje del idioma. A finales de 2007, Minvielle fue destituido de su nacionalidad gala, porque Francia no reconoce el matrimonio homosexual y considera que el convenio que rige la doble nacionalidad para las parejas casadas no puede aplicarse a los matrimonios gay.

El Consulado francés en Amsterdam le comunicó por correo el pasado diciembre que "por decisión del Ministerio de Justicia" ya no era francés y le pidió que devolviera su pasaporte y carné de identidad, lo que el interesado se ha negado a hacer.

El caso fue revelado esta semana por una revista que lucha por los derechos de los homosexuales y que ha pedido al Gobierno francés que "de inmediato" devuelva la nacionalidad gala a Minvielle.

En declaraciones a medios franceses desde Amsterdam, el afectado ha dicho que está "herido e indignado", que se siente "rechazado" por su país, que constituye sus "raíces y familia", y que ha sido víctima de una discriminación. A juicio de Minvielle, "el problema se va a plantear con creciente frecuencia ya que cuatro países vecinos de Francia han instituido el matrimonio entre personas del mismo sexo: España, Gran Bretaña, Bélgica y Holanda".

"Todos los países deberían reconocer para sus nacionales el matrimonio contraído en otro país de la Unión Europea", afirma Minvielle, y pide a Nicolas Sarkozy, por el que votó en las presidenciales, que haga lo necesario para que "Francia respete la ley holandesa". Minvielle se declara dispuesto a recurrir, si hace falta, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Se trata de una decisión "indignante, violenta y discriminatoria", ha afirmado hoy la diputada socialista Aurélie Filipetti, mientras que el consejero regional conservador Jean-Luc Romero se ha declarado "escandalizado por esta discriminación". La parlamentaria ha afirmado que el caso de Frédéric Minvielle muestra de nuevo la necesidad de "instaurar el matrimonio homosexual".

Romero, que ocupó en el pasado un alto cargo en el partido conservador del presidente francés (UMP), ha pedido "solemnemente" al Ejecutivo de Sarkozy que restituya a Minvielle su nacionalidad gala y asegure "por fin la igualdad de derechos entre homosexuales y heterosexuales".

El País

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